Sin argumentos.
Expresar lo que se siente o se piensa libremente, es uno, si no es que de los mejores derechos humanos que tenemos. Utilizar razonamiento, lógica y sentido común en las ideas que emitimos, siempre favorecen los resultados o por lo menos, son tomadas en cuenta. Hay una línea delgada entre decir un buen argumento, disfrazar una mentira, abusar del mitote o lo que coloquialmente llamamos chisme y degradar la imagen de cualquier persona con sucios comentarios. Cada quien crea vínculos y conversaciones con quién se identifica; esa conexión o intereses compartidos se manifiestan con o por un bien en común. Si sus vivencias y experiencias son limitadas no podrán distinguir las verdaderas intenciones o el trasfondo de una serie de palabras. A veces, vale más mantenerse al margen y no involucrarse con personas que no ofrecen nada, más que información paja. Mis deseos serán siempre bendiciones y buenas vibras; incluso para aquellos que se levantan todos los días para hacer...