Negocio fácil, de pronto se cae.
No existe acto más vergonzoso que hacer negocio con lo ajeno, ser descubierto y darse cuenta que está en números rojos, rodeado de deudas y desesperado por conseguir dinero. Hace un año aproximadamente, conocí a fondo el tema de los remates bancarios de viviendas (dónde el deudor deja de pagar o muere y la propiedad queda en el aire). Actualmente los bancos se quedan con los inmuebles y los rematan. En esta línea de negocio, hay personas que se dedican a buscar propiedades abandonadas, las invaden o simplemente las toman para hacerlas pasar como suyas y venderlas, toda una mafia -bien estructurada- con abogados, contadores, etc. Desde el hombre que identifica la casa, hasta el que se hace pasar por notario están coordinados de tal manera que obtienen las escrituras originales y reescrituran para poner los inmuebles a la venta. Pues algo así sucede con cierto tipo de seguros de vida, cuando una persona fallece sorpresivamente se lleva información que se desconoce y con el tiempo va ...