Reparar el daño.
Definitivamente me gusta la gente que reconoce su error, decide retirarse y repara el daño. Hemos aprendido que detrás de una apariencia atractiva puede estar oculto un ser despreciable y lleno de basura. También sabemos que cada persona tiene sus propios intereses, el que juega sucio una vez, lo hará siempre hasta que sea inevitable su caída. La complicidad tiene sus consecuencias; la ética e integridad quedan por los suelos, la credibilidad desaparece, la construcción de la imagen se derrumba y de reputación ni hablamos. Es así como funciona el kit completo del "ser". Los tonos grises, las cosas tibias, las medias tintas nunca son convincentes porque son neutrales, indiferentes, huecos y su definición es "x". Si se trata de hacer alianzas que sea con gente que produzca, construya, inspire, ilumine, apoye y motive a ser mejor, lo demás es pura estupidez sin forma, sin tiempo y sin espacio en sus vidas. Lo que decidan ser o hacer que sea por convicción y no...