Dimensiones.
Agrandar o minimizar lo que decimos, hacemos o sentimos pueden ser motivo de unión o de ruptura. La mayoría de las personas desconocen el poder de las palabras, es algo sencillo de comprender: enriquecen o destruyen la estabilidad emocional y plan de vida de cualquier ser humano. No establecer límites o ser demasiado permisivo en funciones laborales puede causar inconformidad, confusión, incomodidad, renuncia, solicitud de cambio de puesto y sin duda, un ambiente tenso. Hay un dicho mexicano que dice: Una cosa es Juan Domínguez y otra, no me chingues. Se puede tener una relación estrecha con los jefes, pero de eso a perderse en el abuso de confianza, hay un abismo de diferencia. Todos los que somos empleados, somos medidos por rendimiento, por productividad, si no somos efectivos, para cualquier empresa es motivo de despido. Si no se produce y la perdida de tiempo se transforma en vaivenes, chisme barato y tomar una actitud de víctima; además de involucrar gente en un asunto de dos, no...