Mi perro Billy
"Pinche perro mal parido" gritaba el indigente, al animal callejero ladrando entre la basura y las calles sucias de la ciudad. El indigente buscaba comida y el callejerito también, no parecían odiarse, pero el instinto de supervivencia los obligaba a enfrentarse por el mismo objetivo. El vecino ayudo al mendigo y yo rescate al perro de raza, crecido en el bajo mundo; peludo, fuerte, territorial, cazando hembras para seducirlas y someterlas a su juego primario de: bienvenido al clan. Billy, el príncipe de las sombras perdidas, el perro mas perro que he tenido en mi vida. Su imagen impactante como rey del mambo, con ese pelaje brilloso, oscuro, cautivador, capaz de atraer a cualquier humano, era irresistible. En cada ladrido emitía energía pura de fascinación, su forma de andar y de relacionarse con otros animales era sorprendente, convincente, seguro, negociador, adaptándose a los cambios, con ese matiz de actor y su expresión persuasiva, era imposible nega...