Un fantasma llamado Carolina



Todo espejismo, espirítu maligno o apariciones terroríficas, son identificadas como un fantasma llamado... carolina. 

No es una mascota, ni un peluche; es la conciencia obscura, el renacer de los remordimientos, el revivir de la maldad y la proyección de una serie de efectos contundentes, que provocan caos.

Carolina, fue vista por última vez en el panteón 3, donde habitan las almas que quedaron pendientes por rendir sus cuentas.

¿En qué consiste el efecto carolinazo?
Primero, mentir, mentir hasta que te conviertas en hermana de Pinocho.
Segundo, imitar, imitar hasta que seas un profesional en doblaje.
Tercero, difamar, difamar, hasta que sientas que puedas escribir un best-seller.
Cuarto, buscar protectores de forma bestial, que hagan sentirte intocable.
Y quinto,  ser una mala persona de forma textual. MALA.

 ¿En qué momento puedes recurrir al carolinazo?
Cuando tienes baja autoestima, insuficiente control sobre ti mismo, posiblemente deseos de suicidarte y un gran vacío al darte cuenta que no eres nadie ni nada.

Es mejor ser mala que nadie.

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