No somos para todos.
Interesarse en saber si les caes bien o mal a las personas de tu entorno es uno de los absurdos más desgastantes e irónicos.
La vida tiene su ritmo y con sus vaivénes, la gente nueva que se integra a tu vida, se equilibra encontrando afinidades.
Ese poder y libertad que tenemos para elegir a quien queremos cerca, a quien de vez en cuando y a quien nunca; es una de las sensaciones más selectivas que puedes decidir.
Habrá quién te moleste todos los días como letanía, desde que amanece hasta que anochece -lo más probable es que no tenga vida propia-; para ellos, el único deseo es que se cansen y les vaya bien.
Continuar con tus planes, sueños, inquietudes es la mejor forma de darte cuenta que "no eres para todos", hay quienes anhelan tu compañía y otros que con tan solo verte, se desvanecen...ni el valor para verte a la cara.
El sazón del día a día es precisamente eso, disfrutar cada espacio y momento porque son pequeñas oportunidades irrepetibles.
Así que, dejen de preocuparse por la opinión de los demás, vivan su vida como mejor les venga en gana y sean felices con lo que tengan.
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