Las elecciones.
Todo esto de las campañas electorales, los candidatos, las propuestas, la publicidad y sus cierres generan una reflexión para todos aquellos que creen en su líder político.
La mayoría de la gente en esta fase; acepta regalos, aprovecha los eventos, opina de uno y otro, bla bla bla y al final hacen una elección, por convicción o convencionalismo.
Siempre digo que del dicho al hecho, hay mucho trecho. Si la persona que elegiste resultó ganadora, que padre! Ahora solo te queda esperar a que cumpla todo lo que dijo que va a hacer.
Hay una línea transparente entre proponer y aterrizar, se le llama "cumplir con ética e integridad", gracias a todos los que seleccionaron esa casilla en busca del mismo objetivo, ese personaje político pasa a ser alcalde, gobernador o presidente.
Ya no es relevante si tienen carrera política; lo importante es que sus proyectos sean beneficiosos no solo para la localidad, sino también para el bienestar de sus habitantes, cubriendo principalmente sus necesidades básicas, sin tocar temas de imagen y/o vanidad. Para cada presupuesto siempre habrá una explicación.
El apellido, la profesión, el historial personal, solo representan un porcentaje mínimo de lo que realmente busca la comunidad. Va más allá de lo que se ve o se escucha.
La elección fue personal, única y sin vuelta atrás.
Sino resultaron ganadores, solo esperen a que los opositores cubran sus expectativas.
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