Que les digo?
Sin duda, son mi sombra.
Llegué la semana pasada a mi ciudad natal buscando el regreso y restablecerme.
El primer día, organice mi agenda cubriendo la mayor parte del día; ya saben, para sondear vivienda, empleo, sueldos y un terreno para mis perros. Cuando llegué a dejar el primer currículo, ya estaban en primera línea Daniela, Alejandra y mamás gallinas Alicia y Marisol, simplemente nefasto.
Son tan predecibles.
El segundo día y con la siguiente empresa, ya se había negociado hasta el sueldo; la inútil de Denisse con su piratita Sylvia, rey Ricardo con los achaques del fracaso (una mala elección) y los Jaimes obsesionados con Carolina, su necedad de querer ganar toda la vida, esperando documentación para duplicar como si hubiera aceptado el empleo, horror!
Ante el panorama, tome mis reservas.
Mamá Lupe por supuesto perdió el control absolutamente de todo, confiar en los hombres solo por ser hombres, nunca ha sido una buena opción, la doñita machista subestimando el valor de las mujeres, su decisión tiene consecuencias y hay que asumir la vergüenza; ahora entiendo porque Rafael no pasa de ser un malandro malpagado.
Ingrid y Billy, con una lista de adeudos interminables, con mi familia, mis amigos, mis contactos laborales, con mis cuentas de banco; aquí, en Peñasco, en cualquier lugar que vaya... Mil veces miserables, ya es tiempo de pagar TODO, si no les alcanza vendan el jeep.
De Melissa ni hablamos, de nada le sirvieron sus nalgas, se va junto con Natalia y Gloria.
Montaje caído para Lizbeth y papá Jesús, pinches morenos de fuego malparqueados.
Los enviados del demonio como José el chilango espero que ya se haya desprendido de Kiko Munro, Luis el japonés pisándome los talones -literal-, Johnny y Carlos, cuándo dicen que dormimos juntos? (en sus sueños) y el pequeño diablillo Angel apoyado con papá Francisco, pretendiendo pasarse de listos, que chafas!
Leticia y su doble moral, según ya está convertida con el cristianismo; ahora ya sé de donde sacó toda mi vida, según ella y sus informantes. Limitados y muy alejados de la realidad, cada quien habla de la feria como la va en ella.
En fin, todos tienen contactos, los mal utilizan. Ni me sueltan en Peñasco y tampoco me dejan arrancar aquí, en León. Yo me muevo como quiero. Les recuerdo que quien roba mi identidad son ustedes.
En algún lugar del mundo se aplicará la ley, todo llega en su momento.
Ya no me sorprende nada, de nadie. Ni de los mas allegados ni de los lejanos, supongo que cada quien trae su negocio. Jueguen! Puedo asegurar que yo no pierdo.
He tenido tantas perdidas, económicas, personales, laborales, que ya aprendí a jugar! Después de perder todo, también perdí el miedo; así que ... YA SUELTENME!
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