Aptitud+Actitud=Altitud
Sin duda, nuestras acciones siempre van a proyectar una parte importante de lo que somos.
Pueden presentarse varios escenarios que nos impiden tener sincronía entre el pensar, decir y hacer; entre ellos:
1.- Hablar sin actuar es el típico ejemplo de una mera suposición, del hubiera si existiera.
2.- Actuar de forma radical a lo que pensamos y hablamos; una incongruencia absoluta.
3.- Pensar que sabemos todo, hablar como si de verdad fueran a suceder las cosas y al hacerlas no equivale ni el 10% de lo que se presume.
Si partimos de la base que estamos puliendo nuestras aptitudes para generar un eficiente desarrollo en las áreas que nos importan, las posibilidades de crecimiento son seguras y sólidas.
Si generamos actitudes positivas, rentables, creativas, óptimas y efectivas, con un ligero toque de iniciativa, siempre tendrán las puertas abiertas; sin bloqueos, sin cadenas, sin candados.
Esta combinación de habilidades con un matiz de propósitos y metas, representa un indicador de niveles, que se resumen a ALTITUD.
No hay nada mejor que demostrar las capacidades y los alcances con los que contamos.
De nada funciona si dices que eres y no haces nada...más que estorbar; me recuerda una experiencia que tuve con un exnovio, una vez que se terminó la relación, se instaló en la puerta, no salía de mi vida, pero tampoco permitía que nadie entrara.
Así que tengan siempre presente: si somos, que padre! Y si no, hay que estar listos para el aprendizaje.
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