LA LEVEDAD DE LA VERDAD.






Envueltos en el mundo barato de la corrupción, sin poder decidir el camino de una realidad aceptable; la agonía del pensamiento desborda las ilusiones y deseos que se desmoronan con la ráfaga del viento frente al inmenso océano.

Inevitable la sensación de una identidad robada, un ajuste de cuentas desequilibrado entre el puede ser y la esencia del sujeto; sin verdades que satisfagan lo absoluto, simplemente arrojadas en escenarios llenos de fantasía y locura.

Consecuente al engaño, viene el presente activo de una inserción social considerado como un espejismo; sin la opción de una transparente explicación que determine la agudeza de esa “autenticidad”. 

La concepción de una existencia que rebasa los límites del juego del ser, me perdí... un código de personalidad estructurado en apariencia? Entonces el mundo ordinario de los porcentajes y la incansable lucha de poder, tonifica el triste gris y oscuro,' de una descarga inevitable.

Descubiertos los absurdos y despiadados límites de la inexactitud, los argumentos y los tonos de voz quedaron cortos para enfrentar la necedad de un cúmulo de proyectos basados en nadie.

¿La fidelidad de una verdad o la necesidad de una mentira?, porque si la verdad no es absoluta y la mentira es solo un enlace, en que sé basa una realidad? En este momento Pinocho replica y pide oportunidad para aclarar la levedad de la verdad.

“No, no, no!.... mi conciencia no esta coordinada con mi pensamientos! mucho menos con mis actos!; me gusta el tamaño enorme de mi nariz, me siento atractivo, competitivo y muuuy interesante. Esa ligereza al mentir, me resulta perfecta para transmitir supuestos creíbles que me benefician”.

Pinocho sin pensarlo, organiza una tertulia para presentar su creativo y polémico proyecto llamado: Falacias con efectividad, en lista de invitados tiene considerados a las sirenas del olvido, las princesas momo, los reyes del carnaval, los caballeros primitivos y los guerreros arrogantes de los andes.

Reducido el tiempo y el espacio, el silencio conduce al entendimiento, la experiencia al condicionamiento y un abanico radical con dos opciones: la levedad de una verdad o la aplastante materialización de una patraña.

Para mayores informes www.pinocho.com o llamar directamente al 01800PINOCHITO.

Comentarios

  1. Mi querida Violeta, siempre la verdad. Muy buena reflexión la que expones. Seguiré tu blog. Abrazos.

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