Un payaso muy ...Ramón.
Ramoncito come pollo Lucas y jugo de birria de Don Martin, casi todos los días. Le encanta payasear con las chicas y entretiene a la mayoria de los jóvenes universitarios con toda su lista de bobadas.
El payaso no cumple sus funciones como tal, no hace reír y sus bromas son de pésimo gusto. Es una especie de payaso temerario, siempre aparece con esa tonalidad de imprudencia, aterrizando en su pick up dodge con llantas anchas y sonido de alta defición con ecualizador, hablando como perico.. es decir, repitiendo todo lo que oye.
Los máximos trucos de éxito que ha podido lograr, es aparecer y desaparecer cubetas de huesos, bolsas de restos de pollo asado, fotos y vídeos comprometedores de gente que ni conoce, pero como le encanta el mitote, aquí lo tenemos en primera fila.
Ramón no ha logrado distinguir muy bien la diferencia entre novio, esposo y amante, se encuentra un poco confundido, esa es la razón por la que siempre pone hombres imaginarios a su público femenino, lo hace como parte de su show de entretenimiento.
¿Quién le paga a Ramoncito por hacer y decir estupideses? Además, tiene la capacidad de persuadir y crear complicidad con sus allegados "el club de idiotas", del cual algunos ya prefieren salir... porque es un payaso muy chafa!
La última vez que solicito trabajo en un circo, no lo contrataron porque no sabía hacer buenos trucos. Por ejemplo, recibe dinero, pero... ya no lo devuelve, tampoco aparece la paloma de la paz, ni juega con las cartas americanas, las de corazones negros.
Ramoncito tiene las manos manchadas, no solo de tocar lo ajeno sino de señalar a quien no debe. El show de Monchito no es muy cotizado, ha pasado a la historia, necesita reforzar su espectáculo... ni fu ni fa.
Como verán, para ser payaso, también necesitas ciertos encantos: específícamente magia y buen humor!
Para payasos Ramón y sus haditas!
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