El saber ser.
En la actualidad y por fortuna, somos libres de elegir nuestras creencias.
Creer en el dinero, en la magia, en alguna religión, en los hábitos, en determinado estilo de vida, incluso el renacer.
Escoges la forma, el escenario, los acompañantes, actitudes que nos impulsan a ser lo que somos, nos integramos a un empleo, nos aliamos con personas afines, para completar nuestro ser.
Hay una diferencia importante entre transmitir lo que somos y saber comportarnos. El saber estar. Conocer, para colocarnos en ese nivel.
Cuántas veces nos equivocamos por aparentar, resbalamos, no estamos cómodos, fingimos, nos limitamos, por miedo, por vergüenza y en algunas ocasiones por inseguridad, todo se resume al saber ser.
Canalizo esta introducción para enfocarlo puntualmente al tema de la imitación: tratar de imitar y catalogarse como similares dos personas completamente diferentes me parece absurdo, cansado para ambas partes; para la original es desgastante y para la copia, que les digo, no debe ser nada interesante ser la sobra de alguien que en su mezquina vida han visto.
Pensamos, decidimos, actuamos.
En qué momento creen que pueden sustituir a una persona? Cómo pretenden borrar sus huellas digitales? Su vida o su historial laboral? Esta sí!, es una falsa creencia.
Hay evidencias que son imposibles de evadir, cada quien se engaña con lo que mas le gusta. Si quieren seguir creyendo en las semejanzas, de quién es el problema?
Si les mienten, solucionenlo!. Si tienen algo que reclamar, enfrentenlo, pero no involucren a terceras personas que no tienen la capacidad ni experiencia para saber la diferencia.
No eres feliz con lo que eres, busca una nueva versión de ti mismo, por favor, vive y deja vivir.
Si no sabes quién eres y tienes una de esas crisis existenciales pide ayuda, no busques reemplazarme, existo. Todo lo que tienes mío te lo regalo, no lo necesito. Solo aléjate de mí.
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