Un círculo de aceptación.
Atreverse a jugar o aprovecharse de un adulto mayor para intentar aparentar una actitud que no tienes, me parece una falta de respeto y una ausencia profunda de conciencia.
Qué hacer cuando ya agotaste todas tus herramientas y contactos sin éxito alguno?
Cerrar ciclos.
Estas repitiendo constantemente las mismas acciones, palabras, no ha cambiado tu rollo, ni estrategias, ni técnicas... una clara señal de que valiste cacahuate.
Te paso algunos consejos por si te interesa un poco cambiar tu perspectiva, reiniciarte, especialmente marcar un parteaguas y dar oportunidad a los nuevos comienzos.
Lo primero que debes hacer es no aferrarte, a menos que estes perdiendo la vida.
Segundo: admite tus responsabilidades y desprendete, tómalo como crecimiento personal.
Tercero; acéptalo, es la tarea más dura y difícil por cruda que sea. Es parte de tus experiencias.
Cuarta: aprende, asimila y despídete. No es un tema de ego, ni vanidad. Le llamaría amor propio.
Quinta: Emprende, si has tenido la capacidad de ser sobresaliente alguna vez en tu vida, seguro puedes lograrlo nuevamente.
Perdona y perdonate por todas las veces que te equivocaste y que permitiste quedarte en el hoyo, sin ni siquiera tratar de salir.
Estas actitudes de engaño y persuasión, envidiando y deseando lo que no es tuyo, no sólo causas el mal sino que lo echas a perder.
Cuando tu tiempo llega, la alarma suena. Despiertas e inicias un nuevo día.
Sería una fantástica demostración de madurez si decides alejarte y reconsiderar el rumbo de tu vida.
Las consecuencias se enfrentan, se solucionan y se replantea el paso a seguir.
Nada es eterno... afortunadamente.
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