Una autoestima saludable
Tenía planeado escribir
hoy sobre liderazgo, pero antes de ser líder, vamos al fondo: conocer a conciencia lo que somos.
La autoestima no es una
emoción ni una sensación, le llamaría la capacidad de vivir y
enfrentar lo que sea por superar cualquier obstáculo con
pensamientos y percepciones evaluadas por nosotros mismos. Ese motor
llamado motivación combinado con energía positiva dan un resultado
fabuloso para apreciar los matices de la vida.
La aceptación de lo que
somos, reconocer todas nuestras cualidades y
aceptando nuestros defectos.
Es de vital importancia contar con una alta autoestima para nuestro desarrollo; no hablo de ego, no se confundan.
Aquí les menciono algunos indicadores que ayudarán a evaluar tu nivel de autoestima:
1.- No te compares,
cada persona es un ser único e inigualable. No debes preocuparte si
eres mejor o peor, sencillamente eres TÚ.
2.- No compitas,
cada quien tiene lo que quiere, lo que busca y obtiene, finalmente lo
que convenga, por las razones que sean, con o sin esfuerzo, es el
vaivén de todos los días.
3.- Mantener una
actitud positiva, nada mejor
que sonreír hasta de tus propias equivocaciones, es el mejor
aliciente para no pasar directamente al puente de la amargura.
4.-
Abiertos al aprendizaje,
recordar cada instante que
estamos sujetos a nuevas oportunidades para hacer crecer nuestros
conocimientos y experiencias; quien diga que sabe todo, error! Abrir
tu mente, es una alternativa para mejorar.
5.-
Confianza y seguridad en si mismos: confiar
en ti, en lo que eres y sabes hacer, nunca lo dudes; es tu carta de
presentación ante cualquier circunstancia. Seguridad, seguridad en
ti, no importa el estilo de vida que hayas elegido, tampoco tu
personalidad, mucho menos tus gustos, hábitos o preferencias, aquí
lo interesante es que te encuentres convencido al 100% de ser quien
eres. Que nadie te haga titubear solo porque no eres de su gusto.
Cuando
tienes ALTA AUTOESTIMA, no niegas los problemas, por el contrario
lo enfrentas con ciertos códigos de conducta, comprendidos o no,
eres responsable de todo lo que gira a tu alrededor, de hecho, lo asumes con
amabilidad.
Defiendes
tus principios, ayudas a los demás dentro de tus posibilidades, eres
optimista ante las adversidades, no tienes envidia, por el contrario,
reconoces el éxito de los demás.
Importante,
respetar a los demás sea quien sea o de donde venga; no temas a la
crítica, si es constructiva mucho mejor. Solo tienes que escuchar,
establecer la dirección de tu propia vida porque tu lo decides y así
lo quieres.
Todo
esto te permitirá relacionarte con facilidad con los demás, sin
prejuicios, sin etiquetas, sin miedos, sin fantasmas, etc. etc.
La
base de una alta autoestima es sentirte VALIOSO (A) de lo que eres.
Por ejemplo:
Puntualiza en una hoja de papel, una lista de todas esas habilidades, cualidades, aptitudes que tienes, te darás cuenta y quizás te sorprendas, que es mucho más de lo que te imaginabas. Por la parte trasera enumeras tus defectos y agregas la forma en que podrías solucionarlo aunque sea de forma momentánea.
Este tipo de ejercicio ayuda al autoconocimiento, mientras no sepas quien eres realmente, tu autoestima puede estar dañada, si te ayudas, seguramente brillaras de forma constante y permanente. No lo dudes!
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